Un proyecto Euromed

La unión Europa y su programa Euromed Heritage

El proyecto Qantara se inscribe en el programa Euromed Heritage, que desea contribuir al entendimiento mutuo y al diálogo entre las culturas mediterráneas, a través de la valorización del patrimonio cultural. Pretende la promoción del diálogo intercultural, mediante un apoyo a la preservación y la promoción del patrimonio histórico y cultural común de la región euro-mediterránea, a través de los intercambios humanos, científicos y tecnológicos.

El programa Euromed Heritage IV (2008-2011) se centra en la educación y el acceso al conocimiento de este patrimonio cultural, así como en su apropiación por las poblaciones.

Mirando hacia el futuro de la civilización mediterránea

El proyecto Qantara se parece al Instituto del Mundo Árabe: en su espíritu de apertura y paz, en su forma moderna y multimedia dirigida tanto al especialista como al profano y en su organización, en la que participan varios socios (Argelia, España, Francia, Jordania, Líbano, Marruecos y Túnez) más un país invitado (Egipto). Qantara tiene como objetivo construir o, más bien, consolidar el puente entre Norte y Sur, entre Este y Oeste del Mediterráneo.

Principalmente, se trata de un proyecto político que concibe la identidad mediterránea como algo federador y solidario. Pese a los numerosos conflictos que jalonan su historia, el Mediterráneo nunca ha sido una frontera, sino un elemento de unión −en el tiempo y el espacio− entre múltiples civilizaciones y culturas. Aún hoy, el Mediterráneo sigue siendo el crisol que nos une en torno a valores mucho más importantes que las aparentes disensiones. Tanto los socios del proyecto como el IMA se niegan a considerar estas disensiones como una fatalidad y tratamos, en colaboración con la Unión Europea, de fundar y potenciar nuestra identidad mediterránea. A lo largo de los siglos estudiados en el marco del proyecto Qantara (desde finales de la Antigüedad tardía y la aparición del Islam hasta el fin del Imperio Otomano en el siglo XIX), a través de las tres religiones reveladas se difundieron valores que contenían las aportaciones de la Antigüedad y, sobre todo, sus cimientos filosóficos. El Mediterráneo siempre ha gozado de esta enorme diversidad y, aun en tiempos de guerra, ha sido en todo momento un lugar en el que se intercambiaban y compartían tanto bienes materiales (telas, oros, especias) como valores espirituales, conocimientos, ciencias y técnicas.

La forma del proyecto Qantara permite apreciar la circulación de los objetos, las artes y las ideas y hacerse una idea de su origen, con frecuencia heterogéneo.Nuestro comité científico, formado por personas procedentes de las dos orillas del Mediterráneo que han dedicado todos sus esfuerzos al proyecto, eligió tres grandes medios para que Qantara pudiese llegar a todos: un sitio web que alberga una base de datos formada por mil elementos arquitectónicos y objetos patrimoniales que se puede consultar en dos niveles (público y especialistas), una exposición multimedia (en realidad, siete exposiciones que se desarrollarán simultáneamente en siete países) y, por último, un libro. Los distintos soportes se desarrollarán en cuatro lenguas: árabe, español, francés e inglés.

La organización del proyecto ha sido movilizadora, en el sentido de que ha obligado a los distintos socios a trabajar en equipo durante cerca de cuatro años. Es cierto que estos ocho países no representan toda la cuenca Mediterránea, en absoluto, pero los países ausentes en la organización del proyecto estarán presentes en sus contenidos, en lamedida en que amparan, protegen y valorizan una parte del patrimonio mediterráneo y la proyectan en el presente. Así pues, Italia, Grecia, los Balcanes, Turquía y Siria aparecen representados en el proyecto, y sus patrimonios se vinculan con los de los otros países.

Qantara capta la esencia de un proyecto de civilización basado en un pasado fecundo y que presupone una cierta idea del Mediterráneo: una región orgullosa y ufana de su diversidad, adosada a Europa, África y Oriente Próximo, y preparada para colocarse a la vanguardia de las nuevas entidades mundiales.

Dominique Baudis
Presidente del Instituto del Mundo Árabe