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La antigua ciudadela fortificada de Mdina está situada en lo alto de una colina en pleno corazón de la isla mediterránea de Malta.
La primera referencia escrita a dicho asentamiento se remonta al año 350 a. C., época en la que al parecer estaba habitado por cartagineses del norte de África. Durante la segunda guerra púnica, en 218 a. C., la ciudad de Mdina cayó en manos de los romanos. Fue su época de mayor extensión territorial. La muralla de la ciudad delimitaba una zona más importante que la de la actual ciudad de Mdina. Durante el periodo bizantino, hacia el siglo VIII, por motivos de defensa, la ciudad reduciría su superficie aproximadamente a sus dimensiones actuales.
Los aglabíes se adueñaron de la isla en 870, dejando su huella en la arquitectura de la ciudadela.
Los romanos habían documentado el asentamiento con el nombre de «Melite», mientras que los habitantes la llamaban Mdina, que se pronuncia imdina y significa «la ciudad».
Por otro lado, la ciudad histórica que se extiende fuera de las macizas murallas de piedra calcárea se denomina Rabat.
Allí se pueden ver aún los vestigios de una gran habitación romana o domus, con peristilo, columnas dóricas y un precioso pavimento de mosaicos policromos, muy cerca de la actual muralla de Mdina.
Esos vestigios del periodo clásico romano se descubrieron en el siglo XIX, durante una campaña arqueológica que se llevó a cabo en un antiguo cementerio aglabí situado fuera del recinto amurallado y construido sobre ruinas romanas. Rabat también conserva numerosas catacumbas que datan del Cristianismo primitivo.
Durante la Baja Edad Media, la ciudad pasó a estar bajo dominio de los normandos, los suevos, los angevinos, los aragoneses y de todos los pueblos que ejercieron su dominio en Sicilia. Según la tradición siciliana, Mdina fue honrada con el título de Notabile.
Hasta el siglo XVI, toda la vida social, religiosa y política maltesa se concentraba alrededor de Mdina y Rabat.
Se sabe que en Mdina se construyó una catedral en 1299, aunque es posible que antes ya hubiera habido otro edificio religioso en el lugar, que corresponde al emplazamiento que ocupa actualmente la catedral barroca de Malta, edificada a finales del XVII, después del terremoto devastador de 1693, que afectó sobre todo el norte de Sicilia y destruyó casi por completo la ciudad de Catania.
Las murallas más altas del bastión de Mdina, construidas con piedra calcárea local, se levantaron para proteger la ciudad contra los ataques de los corsarios bárbaros y contra toda clase de asedios.
Cuando los vigías de las costas maltesas detectaban naves amenazadoras que navegaban hacia la isla, podían enviar una señal a Mdina.
Entonces, la población de las cercanías se refugiaba rápidamente en la ciudadela. Las islas de Malta y Gozo solían ser el objetivo de los ataques de los corsarios que arrasaban con las aldeas y esclavizaban a sus habitantes.
Cuando los turcos expulsaron de Rodas la Orden de los Hospitalarios de San Juan, ésta se instaló en Malta (s. XVI).
Tras su llegada, el centro de poder maltés abandona Mdina. Los Hospitalarios construyeron una nueva ciudad amurallada, que llamaron La Valeta, cerca del puerto principal. Mdina pasó a llamarse Città Vecchia.
A principios del siglo XVIII, el Gran Maestro portugués de los Hospitalarios de San Juan, Fray Antonio Manoel de Vilhena, le encargó al arquitecto francés Charles François de Mondion que estudiara la forma de transformar la vieja ciudadela en una ciudad barroca europea y moderna, con una nueva organización urbana, dos imponentes puertas nuevas, grandes palacios y una calle principal renovada que llevase de la puerta principal a la plaza central de la ciudadela.
No obstante, las calles estrechas y sinuosas que se esconden detrás de esta entrada grandiosa reflejan otra realidad. Persiste allí una arquitectura cúbica tradicional y convencional, caracterizada por unas fachadas exteriores y techo plano simple, y patios interiores a la sombra.
Buhagiar M. et Fiorini S., Mdina: the Cathedral City of Malta. 2 vols., Malta, 1996
Cassar C., Society, Culture and Identity in Early Modern Malta, Malta, 2000
Hughes Q., Architecture and Military History in Malta, London, 1969