Notice: session_start(): A session had already been started - ignoring in /srv/data/web/vhosts/www.qantara-med.org/htdocs/Connections/fonctions.php on line 340
Qantara - Trajes y aderezos
Notice: Undefined variable: dans_edito in /srv/data/web/vhosts/www.qantara-med.org/htdocs/public/include/doc_header.php on line 92

Notice: session_start(): A session had already been started - ignoring in /srv/data/web/vhosts/www.qantara-med.org/htdocs/Connections/fonctions.php on line 340

Notice: Undefined index: motscles in /srv/data/web/vhosts/www.qantara-med.org/htdocs/public/include/doc_menu.php on line 60

Notice: session_start(): A session had already been started - ignoring in /srv/data/web/vhosts/www.qantara-med.org/htdocs/Connections/fonctions.php on line 361
Qantara Qantara

Notice: Trying to access array offset on value of type null in /srv/data/web/vhosts/www.qantara-med.org/htdocs/Connections/fonctions.php on line 684

Trajes y aderezos

En Bizancio

En el periodo paleobizantino, el traje básico es la túnica (clámide) sobrepuesta bajo de un abrigo.

La clámide es un abrigo largo hasta el tobillo ceñido al hombro derecho con una fíbula. El traje aristocrático se distingue del traje ordinario por el número de capas de túnicas superpuestas, un largo más grande, la riqueza de los materiales utilizados, el resplandor y la variedad de los colores. El traje aristocrático está hecho de sederías preciosas realzadas con perlas y pedrerías. Sus bordes también eran bordados de hilos de oro. En los bordes verticales del abrigo, a nivel del pecho, iban cosidos un par de tablia, que eran trozos de tela rectangular cuyo color y decoración los diferenciaba del resto del traje. La clámide imperial era de color purpúreo con unas tablia doradas, mientras que las de los dignatarios eran casi siempre blancas con un par de tablia de color purpúreo. Las sederías de color purpúreo, las blattia, se reservaban al emperador y a su familla, pero unos trozos de tela, bandas o bordillos purpúreos también se otorgaban fuera de la familla imperial. La fíbula que ataba el abrigo era un símbolo honorífico así como el torque, que es un collar formado por una gruesa herradura rígida. La fíbula de la clámide imperial era redonda con tres colgantes, mientras que la de los dignatarios era en forma de ballesta.

Los paneles de mosaico simétricos del emperador Justiniano y de Teodora situados en el coro de la iglesia de San Vitale de Rávena ilustran perfectamente el tornasol de los trajes, de las joyas de la pareja imperial y de los altos dignatarios de la corte. Justiniano lleva una diadema (stemma) hecha con una vuelta de cabujones de piedras preciosas rodeada con dos vueltas de perlas y acompañada de dos cadenetas que se terminan con una enorme perla periforme. Su fíbula está hecha de un cabujón redondo engastado de perlas de donde cuelgan tres cadenetas que se terminan por una enorme perla en forma de pera. La diadema de Teodora lleva un cabujón central combinado con una especie de plumero, compuesto por tres perlas gordas y oblongas que bordean otros dos cabujones en unas engastaduras, las cuales forman unas proyecciones triangulares también combinadas a una perla oblonga. Dos vueltas de perlas largas, las prependoulia, cuelgan de cada parte de la diadema. Las vueltas de piedras preciosas y de perlas cosidas sobre el escote de la emperatriz, así como sobre el de sus acompañantes se diferencian poco de los verdaderos aderezos que se llevan sobre el pecho. Las perlas cosidas en los puños de los abrigos se confunden también con pulseras. El borde del abrigo de Teodora está enriquecido con la composición de la Adoración de los Magos, que realza la idea de la ofrenda ilustrada en estos paneles. En efecto, el amplio repertorio de tejidos del Egipto bizantino que ha llegado hasta nosotros demuestra la diversidad de los motivos de carácter religioso o apotropaico que adornaban las prendas a fin de proteger a los que las llevaban a diario[1].

La clámide siguió en boga durante el periodo mesobizantino y se fabricaba con tejidos de color purpúreo, rojo, azul, verde, amarillo y blanco, realzados con decoraciones geométricas, vegetales o animalistas. Los bordillos decorativos, habitualmente tejidos con hilos de oro, ponían en relieve su carácter ornamental. Las bandas decorativas sobre los brazos suelen llevar unos adornos seudo-cúficos inspirados de los tiraz que llevaban los nobles islámicos. La clámide mesobizantina no llega a los tobillos y puede parar a media pantorrilla. Iba ceñida sobre el hombro derecho o en el medio con dos broches, a la moda mesobizantina. En esta época, la forma de la fíbula también cambia. La fíbula imperial es de forma circular, sin colgantes, o rectangular con una punta arqueada, enriquecida de piedras o de esmaltes tabicados (cloisonné). Los broches de los dignatarios también son de forma circular. El célebre frontispicio del manuscrito de las Homilías de San Juan Chrysostome, el Coislin 79 de la Biblioteca nacional de Francia, junto a la imagen solemne del emperador Nicéforo III Botaniate (1078-1081) rodeado de cuatro dignatarios, ilustra el esplendor de los trajes de la corte en el periodo mesobizantino[2]. El eunuco de pie a la derecha del emperador se distingue por su traje deslumbrante adornado con medallones entrelazados que contienen leones dorados y rojos que destacan sobre un fondo blanco. Su traje recuerda una sedería que llegó dentro del relicario de San Siviardo en la ciudad de Sens que va decorada con medallones grabados con grifos sobre un fondo blanco[3].

En los siglos XIII-XIV, la clámide desaparece totalmente para ser remplazada por los caftanes, los abrigos y los sombreros de origen oriental. El caftán era el tipo de prenda el más corriente para los dignatarios de la corte. Estaba hecho de tejidos preciosos y decorados con motivos geométricos, vegetales y animalistas. Bajaba hasta los tobillos y se abotonaba por delante. Se llevaba con un cinturón de cuero con adornos metálicos. Este tipo de prenda se denomina habitualmente con una palabra de origen pérsico, el kabbadion. Este traje iba acompañado de un turbante. El tocado impresionante que lleva Teodoro Metoquita en la mezquita dedicatoria de la iglesia de Chora en Constantinopla (alrededor de 1315-1320/1), evoca un turbante pero podría ser también una clase de sombrero hecho de relleno y cubierto de tela. Alrededor de los años 1320 se constatan las importaciones de sederías orientales tejidas con hilos de oro, los camoca. A pesar del peso de la tradición, la integración de modas indumentarias orientales y la importación de sederías orientales en Constantinopla es un proceso que se ha desarrollado a lo largo de largos siglos, mucho antes del siglo XIV, que es cuando ocurre la ruptura con la tradición bizantina. Es probable que la llegada a Constantinopla de prendas de lana y de sederías occidentales de alta calidad hubiera favorecido esta nueva tendencia. Los trajes y los sombreros eran piezas de fabricación extranjera o de fabricaciones locales inspiradas de ellas[4].

Bibliografía

M. G. Parani, Reconstructing the Reality of Images. Byzantine Material Culture and Religious Iconography, The Medieval Mediterranean 41, Leiden et Boston, 2003, p. 11-100.

M. G. Parani, « Cultural Identity and Dress: The Case of Late Byzatine Ceremonial Costume», Jahrbuch des Österreichischen Byzantinistik 57, 2007, p. 95-135.

Nota


[1] H. Maguire, « Magic and the Christian Image», dans Byzantine Magic, éd. H. Maguire, Washington, DC, 1995, p. 51-71.

[2] Byzance. L’art byzantin dans les collections publiques françaises, Catálogo de exposición, éd. J. Durand, Museo del Louvre, Paris, 1992, no. 271, p. 360-361.

[3] Byzance, no. 287, p. 379 ; Maguire, « Magic and the Christian Image», p. 55.

[4] D. Jacoby, « Late Byzantium between the Mediterranean and Asia. Trade and Material Culture », en Byzantium. Faith and Power The Metropolitan Museum of Art Symposia (1261-1557). Perspectives on Late Byzantine art and Culture, ed. S. T. Brooks, Nueva York, 2006, p. 20-41.



Notice: Undefined variable: dans_accueil in /srv/data/web/vhosts/www.qantara-med.org/htdocs/public/include/doc_footer.php on line 72